Oh, ven a mí en sueños, amada, con la dicha más soñada; ven con flores y canciones de amor, y con tus labios dibuja geografías en mi cuerpo.
Así fue como el amor de una mujer encontró a un hombre mexicano, hechizando el corazón de aquel fulano.
Esa mujer de sentimientos nobles velará mis sueños, porque en vidas antiguas fuimos sinónimos.
Chicoras.


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