Alicia que siempre fue amable me decía:
tú corazón tiene hondas cicatrices, y caballos negros en tus ojos suelen galopar; el estar solo te hace enloquecer, y aunque ahora parezca ser tu fín, te lo digo, todo lo que necesitas es, amor.

El corazón decía: no quiero un gramo de lastima, ni una pizca.
El tiempo no puede sanar las cicatrices: porque a causa de las heridas, el dolor seguirá ardiendo y consumiendo mi sangre, hasta el último latido.

¡Alicia! ¡Oh Alicia!
Si tan sólo ella me mirara…

Junio, 2018
Chicoras

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.