Estás en medio del mar, en la noche, esperando que la marea no le guste tu compañía y te escupa a la orilla, pero, al parecer, al mar le agradas, (quita esa sonrisa que ahora tienes) no, no es por que eres buena, o por que eres linda, no. A él no le importas, sólo quiere que te quedes para que se divierta contigo, te hará sufrir antes de ahogarte.
Miras a tu alrededor, gritas, lloras, pero de nada sirve, nadie escucha.
En el horizonte oscuro, alcanzas a ver una luz, crees que un barco viene por ti, que después de tantos gritos, alguien logró escucharte y que ahora te salvará de la muerte, pero, para tu desgracia, no es más que un pequeño reflejo de la luna.
Ella, la muerte, también quiere divertirse, bailará contigo hasta cansarse y después, nada habrá quedado de tu existencia.
¿Escuchas la música?
¿Bailaras, mientras mueres?
-Te preguntas-
¡La soledad duele!
-Te dices a ti misma-
¡Necesito tener a alguien a mi lado para ser feliz!
– Murmuras mientras sigues cavando tu propia tumba-
Chicoras
Junio 2017.

Deja un comentario