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  • ENTRE LUCIERNAGAS, RANAS Y RECUERDOS

    La noche, en su soledad, cubre ya con su manto oscuro la cueva donde mis huesos descansan. Junto a la hoguera, mi espíritu se reconforta con el fuego que nos regalaron los dioses más antiguos, los primeros, los que nacieron el mundo. El suave y lento silbido del viento acompaña el croar de las ranas,…

  • LAS COSAS QUE DIJIMOS

    Yo dije: Sé como se siente estar triste, es como estar muerto. Ella dijo: ¿Quién puso esas ideas en tu cabeza? Ideas que me hacen pensar que estás enloqueciendo. Yo dije: Tú no entiendes lo que quiero decir. Ella dijo: No, no, no. Tú eres el que no entiende. Y a pesar de que sabes…

  • Viejas conversaciones con Alicia

    Alicia que siempre fue amable me decía: tú corazón tiene hondas cicatrices, y caballos negros en tus ojos suelen galopar; el estar solo te hace enloquecer, y aunque ahora parezca ser tu fín, te lo digo, todo lo que necesitas es, amor. El corazón decía: no quiero un gramo de lastima, ni una pizca. El…

  • SI LA VES

    Si la ves, dile, ¡hola! Pueda ser que aún viva junto a la plaza. Si te pide hablar de mí, no le des muchos detalles. Sólo dile que, estoy bien. Pero, si insiste en saber más, dile que aún recuerdo los días que pasamos bajo la lluvia. Aquellas tardes de otoño que tanto disfrutaba caminar,…

  • MAGDALENA

    Tal vez sean las ansias que siento de volver a tocar tu cuerpo, de reflejarme en tus negros ojos, de escuchar tus gemidos hechos melodía. No lo sé, no encuentro explicación alguna para describir este sentimiento que ahora invade mi pensamiento, que me rodea, que me atrapa, que me arrastra hacia ti para hacerme navegar…

  • COMO LAS TORTUGAS

    De madrugada, como es costumbre en esta geografía, de noche se escribe lo que el corazón siente. También, de noche, los cuentos son leídos. ¡Quien lo haga de día, recibirá una maldición que lo atormentará por toda la eternidad! —así fue escrito por los dioses, los que crearon el mundo, los primeros—. Querida. Hace tiempo…

  • INTERROGANTES

    Ahora que no queda nada, después de haberlo dado todo, después de quedar vacío —con el puro dolor que sustituyen los engranajes para que la máquina de mi existencia siga en marcha—, pregunto a mi ser: ¿Debería seguir alimentando la felicidad ajena a costa de mi supervivencia? ¿O debería quedarme en el cascarón, con la…

  • RECORDANDO A ALICIA 

    Ecos, eso somos cuando los dioses cantan. Sonidos, eso somos cuando el viento silba. Agua, eso somos cuando las nubes nos bañan. Fuego, eso somos cuando el amor nos hace. Tristeza, eso somos cuando a quien amamos se va de nuestro lado. Miedo, eso somos cuando dejamos salir a nuestros demonios. Valientes, eso somos cuando…

  • NAVÍO

    ¡Buenos días, tardes, noches o madrugadas, según su geografía! Reciba usted, de parte de este que le escribe, un abrazo; uno de esos que no curan, pero bien que alivian. Justo ahora, que en esta geografía el mar está en calma, me entero de que el capitán del navío en el que usted viaja abandonó…

  • MAGDALENA

    Cuando Magdalena se marchó, mis ojos se volvieron cristalinos; de ellos brotaron lágrimas que corrieron por mi cara como caballos salvajes. Me ató de pies y manos y me arrojó, junto con mis esperanzas, al pozo de los orines. Mi sonrisa se desvaneció como el humo de un cigarrillo. Un grito ensordecedor salió de mi…